...............Lo vi desteñido. La sombra plomiza que llegó en abril contagió sus soles con pena, desocupó sus ojos de ilusiones transformando su mirada en anciana.
Hoy es níveo y bruno, sin matices, sin pigmentos animados, intentó sonreír, intenté ocultar el cimbrón detrás de mi pecho.
Que sentencia mi querida, que sentencia...me gustó, cada vez le encuentro algo mas a tus letras. Un beso grande.
ResponderEliminarOtro si digo: Este post lo tenías puesto anteriormente no ? o me pareció...no importa era solo curiosidad. Otro beso.
No, no, no. Recién salido del horno lo coloqué acá y no había publicado algo parecido.
ResponderEliminarSaludos Juan.